viernes, diciembre 29, 2006

¿Quiénes tienen el futuro de la humanidad en sus manos?

Mi intención no es discutir la valides ética de las investigaciones, como habitante de los países del sur, eso no es lo que mas nos golpea, nosotros nunca seremos los inventores de una bomba superior a la de neutrones, ni de un super robot con fines militares las investigaciones de punta no se realizan en nuestros países, esa responsabilidad nunca caerá sobre nuestras conciencias; pero si podemos, y de hecho lo estamos, ser afectados por esa tecnología que será destinada a fines destructivos y en muchos casos ser utilizados como conejillo de india, donde esta permitido probar las bondades de sus armas.

Y si antes, el esclavo vivía con la terrible angustia de pensar que sus hijos y sus nietos también serian esclavos. Los habitantes del mundo subdesarrollado tienen la misma angustia con respecto a sus hijos, nietos y bisnietos... su descendencia esta condenada, solo que el puede romper con esa cadena, basta emigrar a los países desarrollados y su descendencia se salvara, pero y sus hermanos, y los hijos de sus hermanos, y sus amigos; Mientras su país seguirá siendo eternamente pobre.

Y la pobreza seguirá siendo motivo de obras que conmoverán al mundo: "los miserables" de Victor Hugo, "los olvidados" de Luis Buñuel. Mientras los pobres continuaran condenados a vivir en el pasado, porque los pobres no solo viven en otro espacio (el sur) sino también en otro tiempo, ellos están presos en el pasado, sus sistemas políticos son caducos, sus sistemas sociales y económicos también, son países con muchos años de atraso, son sociedades retardadas, estancadas. Pero no por eso dejan de ser seres humanos y de exigir su lugar en la historia a los que tienen la suerte de vivir en esta época y en este tiempo.

Los que viven el presenta viven tan alborozados con su futuro luminoso, que no pueden volver su mirada a tras, ignoran la miseria humana en que viven otros, a ellos solo le importa el progreso (entiendan confort) y están dispuestos a perder su esencia humana.

Si el progreso se repartiera por igual, serian mas los que tendrían derecho a elegir el futuro de la humanidad (este no quedaría en manos de unos pocos). ¿Es posible creer que esos que tienen el futuro en sus manos, sabrán escoger un mundo mas humano, cuando hasta ahora solo han pensado en si mismos. Hoy norteamericanos, europeos y japoneses discuten el futuro de la humanidad.

Es una arrogancia ver al tercer mundo solo como receptor, el también puede aportar al primer mundo, piensen en la época de las conquistas en la cual los conquistadores aprendieron mucho de la sabiduría de los indígenas. Seguimos viendo al tercer mundo como los indígenas que no tienen otra opción que volver a ser conquistados en lugar de buscar la interacción entre las cultura, se pretendió arrasar con los nativos en aras de la civilización. Hoy se pretende explotar a los países pobres en aras del progreso.

Muchos de los que imparten o han impartido clases alguna vez, saben que a veces se aprende mas impartiendo una clase que recibiéndola, al menos nos obliga a fijar los conocimientos, y son casi siempre las preguntas mas ingenuas, las que nos obligan a repensar un problema que creíamos comprender. ¿No estará el mundo necesitando de esas preguntas ingenuas que nos lleven a cuestionarnos muchas de las acciones que hoy se están llevando a cabo. Incluso hoy que se habla de los objetivos de desarrollo del milenio para el año 2015, vemos que el programa se basa sobre todo en la ayuda económica de los países del norte, ¿y los del sur no tienen nada que aportar a esos objetivos.

Los países pobres siguen siendo vistos como los eternos receptores de ayuda, ayuda siempre condicionada y mal aplicadas. Sobre la base de una caridad por obligación y no de un verdadero humanismo. Un humanismo que lleve a una toma de conciencia de que todos aprendemos enseñando, asesorando y sobre interactuando con culturas y pueblos que aun tienen, mucho que darle al mundo en materia espiritual y cultural y con ello darle un mayor equilibrio a este mundo tan mercantilista y deshumanizado.